La paranoia (citadina) como emoción histórica de prognosis: el cantar rupestre de Trolebús. Por Luis Arturo Torres Rojo.
La profundidad del artista trágico, consiste, en suma, en que su instinto estético otea las consecuencias más lejanas, que no se encierra por miopía en la observación de las cosas próximas; que afirma la economía en grande, que justifica lo terrible, lo malo, lo enigmático, y no se contenta, sin embargo, con justificarlo. Nietzsche. I Emoción trágica y tiempo histórico. Me fascinan los paranoicos, ellos ven lo que los otros no podemos, no queremos o no sabemos ver.Fernando Solana Olivares. Es claro que cuando en su célebre libro Mitológicas. Lo crudo y lo cocido, Claude Lévi-Strauss plantea la afinidad antropológica entre relato mítico y obra musical, por el hecho “de ser cada uno a su manera lenguajes que trascienden el plano del lenguaje articulado, sin dejar como él de requerir, en oposición con la pintura, una dimensión temporal para manifestarse”, tiene en mente a Wagner y, específicamente, a Nietzsche. Tras la pista, quiero priorizar el contenido de la declinación temp...