Tic… tac… tic… tac… “Vive cada día como si fuera el último”. Jamás me había tomado tan en serio esta frase. Les contaré como fue que pasó de ser un dicho a ser mi motivación para despertar cada mañana. Tic… tac… tic… tac… Seré breve, porque el tiempo se me viene encima. El tiempo se me pasa rápido, tan rápido que los días empiezan a tener menos horas o al menos así me parece. En un cuarto de hospital, no importa donde, no importa la hora ni la fecha, se escucha el llanto de un recién nacido después que le dan una palmada para comprobar sus signos vitales. La madre lo recibe en sus brazos con lágrimas en los ojos y en un parpadear visualiza toda una vida con su pequeño o pequeña (tampoco importa el sexo) Tic… tac… tic… los días, las semanas, los meses y los años avanzan. Cuando uno se da cuenta ya tiene que tomar sus propias decisiones. Y entonces te has encariñado con la mitad de tu mundo y la mitad de tu mundo se ha encariñado contigo. Cada año que empieza fijas tus propós...
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