En la mayoría de los cursos de Historia se busca fragmentar la experiencia humana en temporalidades y espacialidades. Esto es práctico e inevitable para los procesos escolarizados pues nos permite profundizar en temas específicos y con ello amplificar el conocimiento sobre lo que se investiga. Sin embargo, no puede dividirse la historia como si ésta fuera un conjunto de líneas inconexas y menos aún como una sola línea que nos lleva a un destino común, sea este el fin de los tiempos o un futuro mejor. La humanidad, como especie perteneciente al planeta Tierra, es parte de su ecosistema. Esta afirmación es importante pues posiciona el entredicho de que al ser un elemento más del ecosistema terrícola, sus creaciones, tanto materiales como ideológicas, son parte de ese mismo ecosistema y le afecta de manera directa. Las acciones de la humanidad repercuten en la sociedad y en lo que solemos llamar naturaleza (flora, fauna y fungí). Por lo tanto, la historia de la sociedad humana no puede en...
Revista digital | Periodismo cultural | Monterrey, Nuevo León, México