Dramaturgia: La breve historia de un loco llamado William Harvey. Por Mezquiteatro.

  Presentación.
 Mezquiteatro se fundó el 6 de febrero de 2019 en el aula de estudios universitarios de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México. El estímulo y la guía del docente para con el alumno fue lo que abrió paso al acto creativo como grupo. Porque todo eso que se estudia y se dice, hay que practicarlo.

  La maestra Norma Mesías, de la materia Construcción del conocimiento científico, (a quien siempre le gradezco por ser más que una repetidora de palabras, ya que fomentó el acto creativo) nos pidió realizar un guión y elegir a uno de lo científicos que ella propuso. 

  Caí rendido ante la biografía de William Harvey.  ¿A cuántos se les ha considerado locos desde el principio de los tiempos? ¿Cuán difícil es que te crean? ¿Cómo no maravillarme ante el proceso de la teoría, práctica y reflexión que se genera a través de la ciencia? ¿Cómo no imaginar  la teatralidad que percibí en la vida de este científico que cambió el orden de cosas establecido? Y, confieso que mucho tuvo que ver ese amor por el conocimiento.

  Le propuse a mi equipo al científico “loco”. Lo aceptaron. Sólo les pedí que una vez terminada la dramaturgia se atrevieran a usar a la imaginación como una poderosa herramienta. Tenían que jugar al mágico como si fuera cierto del Teatro aunque fuera la primera vez que escuchaban esos términos. Prometí que de a poco irían conociendo más lenguaje y que podían estar seguros de que los guiaría en los procesos que tanto amo del teatro. Es decir, esos procesos están constituidos por los momentos en que surgen los descubrimientos de los talentos, capacidades y pasión de cada persona. Por ejemplo, el de Melissa y su pasión por la música. 

  La maestra generosamente solicitó que compartiera mi saber teatral a otro de sus grupos y escuchó mi gran consejo a sus alumnos: que usaran la imaginación como cuando eran niños y que jugaran. De modo que el día del estreno fue la primera espectadora. Todos  aceptaron participar de esa locura teatral sin importar el nivel socioeconómico, edades o géneros. Porque eso sale sobrando cuando suceden los verdaderos encuentros con la comunidad. 

  Ese día fui testigo de cómo brotó el acto creativo y continúo reflexionando sobre lo que me dejó ese primer acercamiento por medio del proyecto teatral Mezquiteatro. Además, tuve la posibilidad de compartir toda la biblioteca personal que tenía en ese entonces, porque consideraba que ese era el mejor regalo que podía darles a unos jóvenes que van despertando en el mundo. 

   El encuentro formó un lazo indestructible entre muchos de nosotros. Porque de la interacción, la palabra-actos, el espectador y quien participa, hunde sus raíces no solo en un espacio llamado aula, sino en el mayor de los escenarios… el de la vida. Sólo me resta decir que deseo seguir fomentando encuentros en las comunidades que me rodean, que las ramas del Mezquite teatral expandan su sombra, que el Teatro nos siga regalando creaciones, momentos que son más valiosos que el oro, que nos nutramos del conocimiento y también  que lo expresado a través de la palabra siempre esté enlazado a los actos.

  Finalmente, retornar al día de la fundación de Mezquiteatro, implica pronunciar los nombres de quienes me dieron el impulso y que participaron de forma entusiasta en esta breve dramaturgia: Alejandra Quintero, Axel Rosel Díaz, Yulissa Ramírez, Fabián García y Melissa Cuellar mil gracias por la experiencia e inspiración. ¡Que disfrutes los 2 años de Mezquiteatro en tu comunidad!
Aarón Coré.
Mezquiteatro.
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Dramaturgia:

La breve historia de un loco llamado William Harvey. 

Autor: Aarón Coré.


Personajes:

Mel-Narradora -músico.

Ale-Compañera de anatomía 1.

Yulissa-Compañera de anatomía 2.

Fabián-Compañero de anatomía.

Axel-La Palabra.

Coré-William Harvey

Un salón de clases en algún lugar del mundo. La narradora, está recargada sobre un escritorio en el centro derecho del escenario. Mientras narra tocará una guitarra.

Narradora- músico: Esta es la historia de William Harvey. No, mejor, lo nombraremos Harvey, a secas. Y aunque la historia está ubicada antes de 1628, créanme que cualquier parecido con nuestra realidad…es mera coincidencia.

Se retira a la parte izquierda del salón al paso de la música. Ale muestra un cartel que dice “Día”, para después integrarse con los demás compañeros que se ponen de acuerdo para elegir personajes.

Fabián: Bueno, ya, díganme ¿Quién quiere ser la Palabra?

Axel: ¡Yo! Yo quiero convertirme en ella.

Coré: Ok (Axel sube sobre una silla, se coloca una bufanda que se convertirá en diferentes objetos según la imaginación que propongan los actores y que requiera el momento. Toma una postura corporal como si fuera un sacerdote). ¿Y quién será Harvey?

Todos: ¡Pues tú!

Coré: ¿Yo? Pero, si yo no soy blanco.

Ale: Ay ya bebé, te pareces en las greñas, vamos.

Fabián: Si, ya Coré. Los demás queremos ser los compañeros de la clase de Anatomía de Harvey, porque ya sabes… dijiste que podíamos jugar. (Fabián se dirige al público mientras los actores continúan poniéndose de acuerdo y realizando acciones). Oigan, es que a veces nos convertiremos en …bueno, eso les toca a ustedes analizar. (Regresa a su lugar y continúa poniéndose de acuerdo con los demás).

Coré: ¿Y quién la va a hacer de cadáver?

La Palabra: ¡La mujer! (Señala apuntando con su dedo desde lo alto a Yulissa).

Yulissa: ¿Yo? Pero… (Inicia el juego. Fabián, Ale y Mel toman vendas para cubrir sus propios ojos. Coré comienza a preparar los instrumentos de vivisección) Bueno ya qué. (Se dirige al público). Pero después, puedo jugar a ser parte de la masa de un pueblo, la Diosa Venus, la Ciencia, una mujer libre o lo que dicte el corazón. (Al terminar se venda los ojos en señal de aceptar la convención del juego y se acuesta sobre la mesa).

La Palabra: Comience Harvey y muestre el libro que únicamente está autorizado para leer y estudiar, porque no debe existir ninguna otra forma de pensamiento en esta sala ¿está claro? (Harvey obedece y muestra el libro a sus compañeros que tienen los ojos vendados). Jamás se hace caso a otra cosa y créame se le cerrarán todas las puertas si desobedece. Y cuando una puerta se cierra... ¡no se abre jamás! Continúe.

Harvey: Según nuestra honorable auctorita, la sangre arterial se mezclaría con aire en la parte izquierda del corazón y, mediante unos orificios en la partición de dicho órgano, se uniría a la sangre venosa, cuyo origen está situado en el hígado…Palabra…yo, yo tengo una duda y …

La Palabra: ¡Pero que atrevimiento! ¿Una duda? ¡Ja! ¿Desde cuándo tiene usted dudas? ¡Dudar sólo consigue que las puertas del cielo se le cierren con mil cerrojos!

Harvey: La duda surgió cuando leí y observé la palabra. La duda en mi interior  me dice que algo está mal también con lo que  ustedes dicen y hacen. Lo que pasa es que siento que hay equivocaciones... algo está mal…

La Palabra: Si él (Señalando el retrato de Galeno que está en lo alto) dice que la sangre se origina del pie y yo lo afirmo… ¡es porque así lo es! ¿Verdad?

Los compañeros de la sala de instrucción: ¡La sangre surge del hígado o del pie! ¡Sí! ¡Sin dudarlo! ¡Está escrito! ¡Y si ella lo dice... es porque así debe ser!

Harvey: Pero, he observado que no es así. ¿Por qué separar la palabra de los actos? 

La Palabra: ¡A quién le importa lo que usted observe y dude! Sólo importa lo que afirmo yo. ¡Con semejante loco nos hemos encontrado! Sin ninguna idea de lo que realmente significa la verdadera apreciación de la Anatomía. ¿No se va a venir a cuestionar lo que él dijo sobre Anatomía y lo que yo confirmo? (Señalando el retrato de Galeno que está en lo alto). Le sugiero que no se descarríe y que deje de andar observando o cuestionando lo que nosotros decimos y hacemos. Además, somos más los que en esta sala observamos que usted sólo se comporta como un loco. ¡Prosiga! Y si no…verá cómo se le cerrará no una, ¡sino mil puertas!

Harvey: Entendido. (Finge dirigirse hacia la zona del hígado del cadáver, pero se va directo al corazón y comienza a diseccionar rápidamente). Pero… pero...no se bombea la sangre desde el hígado… ¡mire! ¡Se puede ver el corazón! ¿Pueden verlo? Yo lo sabía (Los compañeros comienzan a murmurar entre ellos).

La Palabra: ¡Basta! ¡Silencio! ¡Que esta sala no es un carnaval! ¡Qué atrevimiento el de usted! No ve  lo lógico.  Seguro que ese corazón tiene problemas patológicos. Usted no prueba nada… de seguro perdió la cordura. ¿Verdad chicos? Ustedes que son los más inteligentes de este espacio, que nunca cuestionan lo que yo digo y hago, ¿verdad que él está loco?

Compañero de anatomía: Así es insondable Palabra. Harvey está loco. Yo te lo dije. Yo se los dije desde un principio. Había que cerrarle la puerta. Es más, cambiar las cerraduras de las puertas de esta sala para que jamás entre. Lee, observa, practica, piensa mucho y por si fuera poco, su pensamiento es contrario al de nosotros y eso, eso es un peligro insondable...insondable Palabra.

La Palabra: ¡Pero qué hermosas palabras! ¡Qué inteligente! ¡Esas palabras demuestran una profunda inteligencia!  Para ti las puertas del cielo y de la tierra...siempre estarán abiertas! ¿Y tú? (Señalando a la compañera).

Compañera de anatomía 1: Yo pienso lo mismo que mi compañero. No te hace caso como nosotros  que sí lo hacemos al pie de la letra. Además, ese lugar que ocupa, muy bien lo podemos ocupar nosotros. ¡Harvey está loco!

Harvey: Se unen para decir que estoy loco... y a la misma vez, quieren hacer a un lado la prueba de que la palabra no concuerda con los actos. ¿Por qué hacerle eso al corazón?

La Palabra: Como dije desde un inicio Harvey… no estás hecho para la Anatomía. Retírate con tus ideas locas. Sólo ten claro que cuando una puerta del Cielo se cierra…yo cierro la de la Tierra y no se vuelve a abrir jamás.

Harvey se retira. Axel cambia de lugar y convierte su bufanda en una puerta. El compañero y compañera cierran la puerta figurando que lo hacen con muchos cerrojos. Todos abandonan sus lugares y personajes. Fabián muestra un letrero que dice “ES DE NOCHE”. Entra la narradora tocando su guitarra. Se colocan en fila, al lado derecho del salón, como esperando su turno. Harvey se queda en el centro del escenario escribiendo.

Narradora: Harvey se retiró. A la distancia, aunque su corazón estaba triste, su espíritu científico jamás desistió. Realizó vivisecciones con animales por cuenta propia. Leyó, observó, teorizó, experimentó, se equivocó y se puso a reflexionar. Leyó, observó, teorizó, experimentó, se equivocó y se puso a reflexionar. Leyó, observó, teorizó, experimentó, se equivocó y se puso a reflexionar… (Mientras ella narra, uno por uno de los actores es tomado por Harvey como cuerpos de animales muertos para su experimentación. Los actores realizan dinámica de turno jugando a convertirse en todo tipo de animales. Utilizarán a su antojo la bufanda como metonimia . Se debe ver el juego todo el tiempo). Leyó, observó, teorizó, experimentó, hasta que un buen día William Harvey justificó su teoría científicamente. 

Harvey: ¡No puedo creerlo! ¡Yo tenía razón! La Palabra no concordaba con los actos. Conductos, ramificaciones, arterias. Un momento, y si tiene arterias… (Se sorprende él mismo. Axel vuelve a convertirse en el personaje de la Palabra y se posicionará sobre la mesa). El corazón bombea la sangre a otros órganos… (Rodea la mesa y mira fijamente a la Palabra. Comienza a publicar la noticia en voz alta. Se van reuniendo a su alrededor los actores que ahora se convierten en parte del pueblo. Harvey va tomando fuerza y determinación mientras habla.). Cuando empecé a realizar vivisecciones, como un medio para descubrir los movimientos y los usos del corazón, interesado como estaba en descubrirlos por inspección directa, y no a través de las prohibiciones e intentos de ocultar la verdad, encontré la tarea tan verdaderamente ardua. Tan llena de dificultades, que casi estuve tentado a pensar, que los movimientos del corazón solo podría comprenderlos Dios... Mi mente estaba grandemente inquieta y no sabía ni qué concluir por mí mismo ni qué creer de los demás. Y combinando numerosas observaciones, llegué a pensar que ya había alcanzado la verdad, que debería apartarme y escapar de ese laberinto. Y que ya había descubierto lo que tanto deseaba, tanto el movimiento como los usos del corazón. Desde entonces, no he dudado en exponer mis puntos de vista sobre estos asuntos. No sólo en privado a mis amigos, sino,  también en público por medio de mis conferencias anatómicas. Ese es el resultado de observar palabra, los actos y la reflexión científica que vez tras vez experimenté. Por lo tanto, es necesario concluir que la sangre circula y que se encuentra en un estado de movimiento incesante, que éste es el acto o función del corazón, que realiza por medio de su pulso. Es la única función y meta del movimiento y del pulso del corazón. Y esa  sangre que circula por todas mis venas es la que me mueve a compartirlo al mundo.

Todos: ¡Fuera la Palabra! ¡Fuera Galeno! ¡Fuera! ¡Viva la Ciencia!

Compañera de Anatomía 1 se quita la venda de los ojos y arranca el cartel de Galeno. El pueblo quita a la Palabra de la mesa. Entra narradora con música o canción de despedida. Levantan la mesa de tal manera que queda en posición vertical como si fuera una gran puerta. Frente a ella, Yulissa en posición corporal de La Diosa Venus de Botticelli. Harvey le ofrece un libro, ella lo acepta y observa los demás libros que se encuentran en el espacio. Elige uno y se sienta en el suelo junto a los demás compañeros. 

Yulissa: La gran contribución de Harvey al método científico de su tiempo y de todos los tiempos fue su éxito en el uso de experimentos para explorar a la naturaleza.

Ale: Su obra se hizo famosa en toda Europa, aunque suscitó una fuerte polémica.

Fabián: Con su ciencia, sus dudas y actos, movió el orden establecido de las cosas.

Mel: Y así termina una breve historia de William Harvey y sus descubrimientos sobre los usos del corazón. 

Harvey y la Palabra muestran una manta “A la memoria de todos aquellos que han llamado locos”.

Cartel: 
Telón.
Aarón Coré.*
Escritor, actor y director teatral.  

   Nació en Monterrey, Nuevo León, México en el año de 1982.  Egresó el 2015 de la Escuela de Teatro de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México. (UANL). Actualmente, iniciará el sexto semestre de la Licenciatura de Educación en la misma universidad.

 El 23 de marzo de 2020, creó el sitio oficial Sector Nostalgia. Pasión por el retorno... A través de este proyecto, se retorna a un tema cultural, personaje o trayectoria de un artista específico y se vincula con nuestro presente por medio de la escritura, podcast, entrevistas y breves documentales.

Además, el 6 de febrero de 2019, formó su proyecto teatral independiente llamado  Mezquiteatro, donde realiza talleres, escritura, dramaturgia, teatro y encuentro con las comunidades.

*Actualizado el 01 de junio de 2021. 




Aarón Coré.*    

   Nació en Monterrey, Nuevo León, México en el año de 1982.  Egresó el 2015 de la Escuela de Teatro de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México. (UANL). Actualmente, cursa el sexto semestre de la Licenciatura de Educación en la misma universidad.

   El 23 de marzo de 2020, creó la Revista Sector Nostalgia. Pasión por el retorno... A través de este proyecto, se retorna a un tema cultural, personaje o trayectoria de un artista específico y se vincula con nuestro presente por medio de la escritura, podcast, entrevistas y breves documentales.

   Fundó  Mezquiteatro, el 6 de febrero de 2019, una compañía teatral independiente en la que realiza talleres, escritura, teatro y encuentro con las comunidades.  

*Actualizado el 04 de septiembre de 2021. Monterrey, Nuevo León, México.


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